JUICIO A 'EL CHAPO': EL ROSTRO DE UN CAPO OBSESIONADO CON LA PUBLICIDAD
- Paco Ontiveros

- 24 mar 2019
- 2 Min. de lectura

Joaquín El Chapo Guzmán es un hombre vanidoso que buscaba explotar la publicidad de ser considerado el mayor narcotraficante de México, pese a que durante décadas viviera una vida modesta y aislada, según revelaciones en el juicio que encara en Estados Unidos. Una nota difundida por El Financiero basada en algunos apuntes de medios estadounidenses, se explica que luego de dos semanas de declaraciones y testimonios en el marco del juicio de la corte del distrito este de Nueva York, comienza a surgir el perfil de un hombre cuya vanidad puede ser uno de los elementos que puedan contribuir a su posible sentencia.
“Tras orquestar su primera fuga de una prisión en México, en 2001, Guzmán “disfrutó la publicidad” de ser entonces considerado como el mayor narcotraficante en el país, de acuerdo con su abogado defensor Jeffrey Lichtman”, agregaron. Ese entusiasmo por explotar su fama lo llevó también a fantasear con que se realizara un libro y una película sobre su vida, por lo que entró en contacto con la actriz mexicana Kate del Castillo y el actor estadunidense Sean Penn, quien escribió un artículo sobre su encuentro con Guzmán. Ese contacto, añade El Financiero basado en otros informes de prensa, fue el error que condujo finalmente a la localización y arresto de Guzmán en México, en 2016, luego de haberse fugado por segunda vez de prisión.
“Sus ganas de explotar su fama, no obstante, no concuerdan con la realidad, de acuerdo con Lichtman. Este abogado sostiene que Guzmán no era el líder del Cártel de Sinaloa, aunque aclaró que “si negaba que era tal mito” entonces no habría libro ni película sobre su vida”, indica El Financiero.
“¿Por qué alguien filmaría un video para incriminarse?”, cuestionó Lichtman de manera retórica en la apertura del juicio. El abogado se refería al video que grabó Guzmán para Penn, en donde reconoce su actividad como traficante de drogas. Otros rasgos de la vanidad de Guzmán han surgido en el juicio. Según el testimonio del narcotraficante confeso Jesús El Rey Zambada García, Guzmán poseía una pistola con una cacha recubierta de diamantes que incluye sus iniciales, JGL.
Esa pistola calibre 38, que quizá sirvió a Guzmán para alardear sobre su supuesta riqueza, será empleada como evidencia que apuntale que Guzmán sí era el líder del Cártel de Sinaloa.




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